Policy Brief N° 1: Institucionalidad y Gobernanza Local para la Adaptación al Cambio Climático

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La planificación para enfrentar el cambio climático presenta serios retos al actual sistema de administración y gestión municipal, dado que, tradicionalmente, los sistemas de toma de decisión municipal se han enfocado en administrar los territorios comunales, dejando la planificación en manos de instituciones del gobierno regional, central y crecientemente del sector privado.

Asegurar que un municipio desarrolle la capacidad de planificar su territorio para hacer frente al cambio climático, demandará superar barreras institucionales y administrativas relacionadas con mecanismos de aprendizaje institucional y el fortalecimiento de la gobernanza local. Desde un marco normativo, la gobernanza del cambio climático hace referencia a formas de toma de decisión participativas, descentralizadas, abiertas a la auto- organización, incluyendo actores que van desde organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil, la comunidad científica, comunidades indígenas, el sector privado, tomadores de decisión municipal y organizaciones internacionales. Será necesario, entonces, avanzar en una gestión municipal de segunda generación, en donde la sociedad y el municipio establezcan las bases para instaurar un nuevo marco de gobernanza, donde se generen alianzas estratégicas locales para fortalecer la institucionalidad para adaptarse al cambio climático.

El cambio climático es un problema de acción colectiva, en el sentido – por un lado – que la disminución de los gases de efecto invernadero dependerá del actuar de todos los actores del territorio; mientras que – por otro lado – los efectos que genera el cambio climático impactarán a una amplia porción de la sociedad de forma directa, y a su totalidad de forma indirecta. El desarrollo de una gobernanza a nivel local en el contexto del cambio climático, demandará que los municipios jueguen un rol protagónico para fomentar la participación de la comunidad en el diseño, desarrollo y aplicación de políticas de adaptación, reconociendo que la participación comunitaria es esencial para la adopción de estrategias y políticas climáticas comunales.